Idea

Encontrarse en ese momento sublime en el cual, desde un lugar que no se sabe dónde, ni tampoco sabremos nunca de quién, una idea nace desde el sufrimiento, desde el pensamiento, desde la sensación, desde la desesperación, desde la idea misma que se da forma y lugar para ser y llamarse definitivamente idea... lo que no quiere decir que sea una buena idea o una mala idea. Simplemente, una idea.

Así nos encontramos, entre ese no saber mucho de los argumentos de la idea, pero unidos por ella.

Y buscamos las posibilidades y dimos vuelta la idea buscándole ese sentido que pocas veces se le puede encontrar a una idea... Pero el intento era casi enfermizo, necesario y absolutamente absurdo. Sin embargo eso no nos detuvo, al contrario, fue el impulso desatinado por continuar caminando sin saber muy bien cuál era el fin, cuál era ese lugar en el cual desembocaríamos tras recorrer el camino desconocido que nos presentaba aquella idea, misteriosa sensación de adrenalina, que nos lleva y nos lleva sin medir consecuencias, sin reparar en daños en unos ni en otros ni en terceros. Una idea.

Y fue así que nos dejamos ir, nos dejamos morir y vivir por una simple idea que no obtenía adjetivo alguno que le quedara bien.

Nos perdimos en la idea, en una idea nueva recién nacida y nos embobamos sin saber bien el porqué, pero en algún momento nos perdimos y nos confundimos en la idea, ya no nos diferenciábamos, no sabíamos si eramos parte de la idea o la idea nos había consumido y se había apoderado de nosotros. Vos, él, ella, yo... ¿Eramos cada uno o todos formábamos una idea? O eran muchas ideas individuales buscando un punto en común para volverse más fuerte y así dominar los sentidos que algunos, creemos que tenemos.

Y fue entonces cuando nos dimos cuenta y llegamos a ese otro momento sublime en el cual podemos ver la idea desde arriba, razonar la idea y sabernos que estamos fuera de control, que no controlamos los movimientos ni los pensamientos, todo está controlado por esa maldita idea que nació de no sé donde, de no sé quién. Maldita idea.

Y así nos despedimos, así nos desencontramos... sin saber mucho de los argumentos de la idea... pero unidos a ella.


2 comentarios:

Mile dijo...

Es un gusto supremo llegar acá, al rincón que hemos elegido para dejar salir todo aquello que nos viaja en la mente... absurdos, sinsentidos, ecos, voces del más allá, dolores del más acá, intangibles vividos, imposibles desencotrados...
De la mano de esa idea... que hoy nos cobija bajo un techo común... quedo oficialmente habilitado este espacio para volvernos locos, o volvernos nada... en términos heideggerianos... este blog "vendría a ser la angustia que patenta la nada (Gastón, sos lo más juassssssssssssssss)
Besos y caricias para todos !!

alexa;) dijo...

Gastón...

pos ya estamos aqui con las manos juntas, con los sentires dispuestos y con muchisimas ideas que nunca terminarán de ser conocidas y esperemos nunca terminen de ser comunicadas... como quiera que sea un gusto enorme unir plumas en un mismo rincón..

besos besosos!!

alexa;)